Enfermedad del Beso

Mononucleosis infecciosa

La mononucleosis infecciosa es causada, en el 90% de los casos, por el virus Epstein-Barr (los nombres de sus descubridores). Este virus pertenece a la familia de los herpes, aunque también puede ser causada por otros virus como el citomegalovirus. Está distribuida en todo el mundo y es una enfermedad que afecta sobre todo a niños en edad escolar, adolescentes y adultos jóvenes; es menos frecuente en niños pequeños.

A la mononucleosis infecciosa se la conoce también como “enfermedad del beso”, porque se transmite a través de la saliva; es decir, mediante un contacto personal estrecho.

Puede darse con más frecuencia durante la Primavera. Por lo que se recomienda consultar ante la presencia de síntomas inespecíficos. Poco claros.

El virus permanece en la saliva no solo durante la fase aguda de la enfermedad, sino durante mucho tiempo, hasta 18 meses después de la infección primaria. Luego se elimina en forma intermitente durante toda la vida (una vez que la persona se repuso y está sana). 

También puede contagiarse por compartir utensilios, como vasos y bombillas de mate, por lo que se indica que el enfermo cuente con objetos de uso solo personal, que deben ser bien lavados después de utilizarlos. Con mucha menor frecuencia se puede contraer el virus por una transfusión sanguínea.

¿Cuáles son los síntomas de la mononucleosis?

Esta enfermedad tiene un período de incubación de entre 10 y 15 días. El período de incubación es el que transcurre desde que se adquiere el virus hasta que aparecen los síntomas. Y es por eso que se dice que la mononucleosis es una “gran simuladora”, ya que, si no se piensa en ella, puede pasar inadvertida sin haber realizado el diagnóstico.

En otras oportunidades, el paciente comienza con un cuadro de malestar general, astenia, cansancio, dolores musculares y dolor abdominal, que dura una o dos semanas. Una de las expresiones más frecuentes en estos pacientes es “me duelen tanto los brazos que no puedo ni lavarme la cabeza”.

A veces, la mononucleosis se manifiesta en forma aguda y el enfermo presenta fiebre alta de manera repentina.
Los síntomas más frecuentes son:
• Fiebre.
• Debilidad muscular, malestar general y fatiga.
• Agrandamiento de los ganglios linfáticos del cuello y de la nuca, que puede causar un dolor intenso. También puede haber tumefacción de los ganglios de las ingles y las axilas.
• Aumento del tamaño del hígado y del bazo.
• Rinitis y edema (hinchazón) de los párpados.

Estos síntomas pueden prolongarse hasta dos a cuatro semanas, en especial el cansancio y el agrandamiento del bazo, que pueden durar hasta tres meses.


Una complicación muy grave es la rotura del bazo (cuando este se agranda demasiado)anque afortunadamente es una complicación poco frecuente.

¿Cómo se diagnostica la mononucleosis?

El diagnóstico es casi puramente clínico, y existe una prueba de laboratorio que permitirá confirmar la infección por el virus de Epstein-Barr. También pueden observarse alteraciones a nivel hepático y un aumento de los glóbulos blancos.    

¿Cuál es el tratamiento? Como la inmensa mayoría de las enfermedades de origen viral, la mononucleosis no se trata con medicamentos, excepto los antifebriles en caso de ser necesario.

Se recomienda reposo estricto, buena higiene, lavado frecuente de manos y mantener una distancia prudente con las personas que presenten algún episodio de anginas. Esto se debe a que, si un paciente con mononucleosis se infecta con una bacteria, el cuadro puede agravarse mucho. Se debe tener también la precaución de no realizar esfuerzos de ningún tipo.