Vapeo que no te atrapen los olores y sabores.

Cigarrillos electrónicos ¿Sirven para dejar de fumar?

El cigarrillo electrónico es un dispositivo en forma de cigarro que fue inventado en China en 2003, pero su uso se ha incrementado a nivel mundial desde el año 2010. Se los conoce también con el nombre de vaporizador o vapeador.

La Dra Stella Maris Cuevas MN 81701, Otorrinolaringologa – Exp. En Olfato – Alergista, Presidente AOCBA Asociación ORL Ciudad de Buenos Aires. Nos informa que los cigarrillos electrónicos contienen líquido con diferentes componentes y que al llegar a una cierta temperatura, genera un vapor que reemplaza al humo de los cigarrillos tradicionales, y se inhala de manera similar. El dispositivo tiene una luz roja en un extremo tipo brasa y emite humo, y funciona con una batería.

Para aquellas personas que tienen el hábito de fumar, les es sumamente placentero tener algo en las manos o dar una pitada.
En varios países del mundo se comienza a advertir de manera oficial acerca de los peligros potenciales de fumar los cigarrillos electrónicos los cuales además pueden ocasionar accidentes ya que algunas veces explota la batería del dispositivo, por lo que se instala la duda acerca de las propiedades que en algún momento se le atribuyeron.

Puede ser considerado por muchos, menos tóxico y dañino para el organismo que el clásico tabaco, pero que no requiera combustión, no significa que no contenga sustancias tóxicas.
Por lo que de acuerdo a las últimas investigaciones, se cree que podrián ser tan perjudiciales como el tabaco propiamente dicho, que contiene nicotina.
El cigarrillo electrónico contiene nicotina, sustancia altamente adictiva. Y desde lo científico no hay evidencias sólidas que apoyen, que el uso de cigarrillos electrónicos sea una herramienta efectiva para dejar de fumar.

Se debe tener presente que:

• Es un tóxico cardiovascular (que incrementa enfermedades como infarto, angina de pecho aumento de tensión arterial, entre otras)
• Tiene efectos negativos sobre el sistema respiratorio (aumenta la frecuencia respiratoria) y puede producir neumonías.
• Produce también Irritación en garganta, de las vías aéreas y ojos.
• El uso del mismo por mujeres embarazadas y/o en lactantes, es perjudicial ya que atraviesa la barrera placentaria, se secreta por la leche, por lo que el feto y el recién nacido podrían manifestar algún trastorno, en algún momento.
• Contaminan el aire atmosférico menor que los cigarrillos convencionales

Desde lo psicológico podría ocupar un lugar,como método muy eficaz para tratar la adicción al tabaco, cuando no se han obtenido resultados con otros métodos tipo parches o pastillas para disminuir el hábito de fumar o dejar dicha adicción.

En nuestro país su consumo está en aumento, más allá de la prohibición de su uso.

En USA actualmente está causando furor un nuevo cigarrillo electrónico con forma de USB tipo pen drive que aparentemente produce menos humo pero tiene más nicotina, creando una adicción muy grande que en algunas oportunidades conlleva a consumir también cigarrillos clásicos, como su diseño es muy bonito, es atractivo para los jóvenes y se lo ha denominado el iPhone de los cigarrillos electrónicos, y la variabilidad de sabores y sus aromas lo hace aún más atractivo ( menta – vainilla etc.)

La OMS no los recomienda para dejar de fumar, a pesar de la existencia de estudios con este producto, pero son de la propia industria y cuentan con un número que no es significativo.

¡IMPORTANTE! recordar que cualquiera de ellos constituyen una herramienta peligrosa, que están fuera del arsenal terapeútico registrado hasta el momento para dejar de fumar.

Siendo este el primer objetivo desde el punto de vista individual y colectivo.