Púrpura trombocitopénica inmunológica: síntomas y tratamiento

La púrpura trombocitopénica es una enfermedad de diversos tipos. La inmunológica se caracteriza por presentar una pérdida importante de plaquetas en la sangre del paciente. En su mayoría afecta a niños, y quienes la padecen deben evitar sufrir traumatismos importantes.

¿Qué es la enfermedad púrpura trombocitopénica inmunológica?

La púrpura es una enfermedad de diferentes tipos. La púrpura trombocitopénica inmunológica es una enfermedad muy frecuente en pediatría, pero sin duda el trastorno de la coagulación es el que más comúnmente se ve en niños. No es una enfermedad contagiosa y la población que se ve más afectada son los niños, esta enfermedad necesita ser tratada por un hematólogo.

Enfermedad autoinmune dirigida a las plaquetas de la sangre

Es una enfermedad autoinmune. Las enfermedades autoinmunes son aquellas en las que el propio sistema de defensa, por error y sin querer, produce anticuerpos contra las mismas células del propio organismo, dependiendo las células, el tejido y el órgano que se afecte es el nombre de la enfermedad. En la púrpura trombocitopénica los anticuerpos están dirigidos contra las propias plaquetas del paciente, eso hace que las plaquetas sean destruidas y que disminuyan en la sangre, propiciando que el paciente tenga sangrados anormales.

Evitar hemorragias, base del tratamiento

El tratamiento de la incluye varios aspectos, el primero y más importante es evitar que los pacientes sufran traumatismos importantes, principalmente traumatismos en la cabeza, porque esos pueden condicionar una hemorragia dentro del cráneo que es siempre una situación muy grave, por esta razón se restringe la actividad física del paciente para que no haga ejercicio violento, se evitan medicamentos que interfieran con la función de las plaquetas que, de por si son pocas, y si se propicia su mal funcionamiento como con ciertos medicamentos se incrementará el riesgo de que el paciente sufra de hemorragias.

Ya diagnosticados la mayor parte de los pacientes van a recibir cursos de cortisona, que es un medicamento inmunosupresor que va a impedir que se produzca el anticuerpo, y en algunos casos seleccionados, cuando se necesita que la cuenta de plaquetas suba lo más rápido posible, el uso de medicamentos especializados son la opción.

Generalmente se resuelve sin mayor complicación

En niños, la inmensa mayoría de los pacientes con púrpura trombocitopénica van a resolver su problema en un tiempo relativamente corto. La mayor parte de ellos van a tener resolución de la enfermedad en los siguientes 3 a 6 meses después de que se diagnostica. Realmente son menos del 10% de los pacientes que van a tener un curso crónico de la enfermedad y en muchos de estos pacientes no va a ser necesario que se requiera de un tratamiento, este va a ser solamente vigilado con datos de alarma en caso de que estos se presentaran y, la mayor parte de ellos, con un poco más de tiempo, van a resolver su problema sin complicaciones mayores muy importantes.

Autor Artículo: Dr. Óscar González Llano – Hematología en Nuevo León, México.