Craneofaringioma: tumores benignos que retrasan el crecimiento

Los craneofaringiomas son tumores sólidos-quísticos que se originan de restos embrionarios de la bolsa de Rathke en la línea media de la base del cráneo.

¿Qué es un craneofaringioma?

Los craneofaringiomas son tumores epiteliales que se localizan alrededor del tallo de la hipófisis en la región supraselar, adyacentes al quiasma óptico. También es común que se presente dentro de la silla turca o del tercer ventrículo cerebral. Estos tumores son benignos y se clasifican en dos: craneofaringioma adamantinomatoso y craneofaringioma papilar. Un neurocirujano será el encargado del tratamiento para este padecimiento.

Los tumores son de lento crecimiento y los síntomas se presentan años antes de ser diagnosticados, los principales son:

– Deficiencia homonal (75%)

– Disminución visual (50%)

– Cefalea (50%)

– Aproximadamente el 50% de los pacientes presentan dolor de cabeza diario al momento del diagnóstico

En México se diagnostican alrededor de 200 casos nuevos por año y la frecuencia es la misma en hombres y mujeres, aunque se dan mayormente en niños de 5 a 14 años y en adultos entre los 50 y 75 años de edad.

Causas, diagnóstico y tratamiento

En niños las principales causas son: retraso en el crecimiento (debido a la deficiencia de hormona de crecimiento o por el hipotiroidismo secundario). Mientras que en adultos la manifestación más común es la disfunción sexual (casi el 90% de los hombres afectados presentan disfunción eréctil y la mayoría de las mujeres presentan amenorrea).

Los pacientes con un craneofaringioma deben ser atendidos por un equipo multidisciplinario (neurocirujano, neuro-endocrinologo, neuro-otorrinolaringologo, neuro-oftalmologo y radio-oncologo). Para diagnosticar este tipo de tumor se realizan estudios de imagen como resonancia magnética de encéfalo y la tomografía de cráneo. El tratamiento que se requiere es la resección quirúrgica de la mayor cantidad de tumor, respetando todas las estructuras sanas adyacentes. Si existe tumor residual después de la cirugía, el tratamiento se complementa con radioterapia.

Autor Artículo: Dr. Agustín Dorantes Argandar – Neurocirugía en México.