Lo que debes saber sobre una broncoscopía

La palabra endoscopía está formada con raíces griegas y significa exploración visual de los conductos o cavidades internas del cuerpo humano». Sus componentes léxicos son: endo (dentro) y skopein (mirar, observar, examinar), más el sufijo -ia (cualidad).

¿Qué es una broncoscopía?

Los sinónimos de endoscopía en medicina respiratoria son Broncoscopía y Endoscopía Respiratoria. En este caso se refiere a la inspección ocular del árbol bronquial.

Las personas que deben someterse a una broncoscopía son aquellas que tienen alguna anormalidad en las imágenes radiológicas del tórax, quienes expectoran secreciones purulentas y/o sangre, así como la sospecha de aspiración de un cuerpo extraño. Este proceso es realizado por un especialista en Neumonología y tiene como objetivo encontrar anormalidades en el interior de las vías aéreas, como origen del punto de sangrado o de las secreciones, la presencia de anormalidades de la anatomía bronquial por la presencia de tumores o cuerpos extraños.

Todo sobre el proceso

Se le debe explicar al paciente los objetivos del estudio, beneficios, riesgos y alternativas al procedimiento, así como los detalles de este, lugar, tipo de anestesia, estudios llamados prequirúrgicos de rutina y la preparación con que debe presentarse al mismo.

La broncoscopía consiste en realizar en un ámbito hospitalario o sanatorial, es decir, en un espacio especialmente para ese fin, por ejemplo, un quirófano. Se debe tener atención en la observación con el uso del instrumento denominado broncoscopio o vídeo broncoscopio, del árbol traqueo bronquial en su totalidad y en la toma a su través de material para el estudio microbiológico e histológico.

Si bien el estudio es fundamentalmente diagnóstico, también existe la denominada Endoscopia Respiratoria Terapéutica o Intervencionista, para resolver obstrucciones traqueo bronquiales benignas y/o malignas. También en la actualidad se han desarrollado dispositivos y técnicas para el tratamiento endoscópico del enfisema pulmonar y el asma.

Autor Artículo: Dr. Pedro Silvio Grynblat – Neumólogo en Buenos Aires